¿Vas a reformar una casa pequeña? Problemas y soluciones para que resulte realmente funcional.

¿Vas a reformar una casa pequeña? Problemas y soluciones para que resulte realmente funcional.

Seguro que has visto en alguno de esos programas de casas estupendas algún ejemplo de vivienda mínima. A menudo el propietario muestra orgulloso sus 30 m2 magníficamente aprovechados. No faltan objetos de diseño y artilugios de todo tipo pensados para dar funcionalidad. ¿Realmente es oro todo lo que reluce?

Todo esto es muy bonito y en los tiempos que corren, con los alquileres y los precios por las nubes, también muy tentador. Pero si has visto un piso de estas características y estás pensando en lanzarte a la piscina, espera. Lee lo que te contamos hoy porque te ayudará a decidir si realmente una casa así es lo que necesitas. Hay mucho que hablar sobre cómo reformar una casa pequeña para sacarle partido. Y también sobre las mentiras que vemos en la tele.

36 m2 en los que cabe todo…

Recuerdo en concreto un capítulo de “Quién vive ahí”. El propietario mostraba un espacio diáfano de 36 m2 y afirmaba con orgullo que “allí cabía todo”. Así debía ser, claro, porque no había más donde rascar.

La cama se escondía debajo del suelo de la terraza y se sacaba gracias a un sistema de rieles. Detrás de un gran tabique corredero se escondía la cocina. Detrás de otro, el almacenamiento y unos cojines enormes que el dueño tiraba al suelo cuando recogía la cama y que hacían las veces de sofá. Un baño minimalista y una biblioteca también oculta tras otra pared corredera completaban el conjunto. De un armario sacaba una pata que enroscaba a un panel anclado a la pared. Lo abatía y así tenía un escritorio o una mesa de comedor, según la ocasión. Había una única lámpara móvil que se iba desplazando por la vivienda en función de lo que hubiese que iluminar y un par de sillas plegables para sentarse, aunque no eran imprescindibles, según el dueño, pues para eso había diseñado un bonito banco corrido.

Todo blanco y de diseño minimalista, eso sí. Lo cierto es que llamaba la atención todo ese Lego de paredes que se abren y cierran escondiendo un mundo de posibilidades. Pero, parémonos a pensar.

…y en los que todo cuesta un dineral.

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Los herrajes para esconder la cama cuestan un dineral, te lo digo yo. Y lo mismo los que necesitan los tabiques correderos para desplazarse sin que te vaya la vida en ello. Puede que la casa te haya costado poco (o menos que una más grande) pero si vas a apostar por sistemas de este tipo, prepara una buena partida presupuestaria para la reforma. La vas a necesitar. Por no hablar de que todo o casi todo vas a tener que hacerlo “a medida” (como el banco corrido) con lo que eso supone económicamente hablando.

No solo eso. Tener todo recogido parece muy sencillo cuando lo muestran las cámaras. Sin embargo, párate a pensar en cómo podría ser tu vida allí. ¿De verdad estás dispuesto a abrir, cerrar, escamotear, desmontar y enroscar la pata de la mesa cada vez que la vayas a usar? Si has pasado tus vacaciones en una caravana, ya sabes a qué me refiero. ¿Y cómo es limpiar todo eso? ¿Cuánto esfuerzo requiere mantener una casa así en orden? ¿Y qué pasa si no lo consigues? ¿Sigue siendo tan maravillosa cuando la cama está siempre abierta y la mini cocina sin recoger?

Ojo, no le quito mérito a la cabeza pensante. Estaba todo calculado y el diseño era impecable e ingenioso. Pero ¿vivir así 365 días al año? Estas casas están muy bien para usar de manera esporádica. Estar un par de días escondiendo la cama y descansando sobre cojines tirados en el suelo o comiendo en sillas plegables te puede resultar hasta divertido. Si pasas en ella un par de fines de semana al mes, necesitarás pocas cosas y no acusarás tanto la falta de almacenamiento. Probablemente, no tendrás que limpiarlo tú ni lavar la ropa allí, al menos no mucha. Será como ir a un hotel.

Pero si no es para un uso esporádico, cuidado. ¿Se puede vivir en 30 m2? Se puede, pero con algunas limitaciones que las camas escamoteables y las cocinas-pared no van a solucionar. Si me apuras, todo lo contrario. Porque si tener poco espacio es una incomodidad, tener que moverlo todo de sitio para poder usarlo adecuadamente, ni te cuento.

Pero entonces, ¿qué puedo hacer si tengo una casa muy pequeña?

Esa es la gran pregunta. Nosotras nos hemos enfrentado a una reforma de este tipo y créeme, le hemos dado más vueltas que a casas enormes con muchas posibilidades de distribución.

Hay cosas irrenunciables y absolutamente necesarias: un baño independiente, una cocina equipada, una zona de descanso de día y una cama para dormir.

¿Puede todo eso encajar en 30 m2? Y en menos, si me apuras. Te contamos algunas claves para conseguirlo sin tener que recurrir a tabiques móviles y camas escamoteables.

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1. Aprovecha bien el baño.

Tiene que ser funcional, con una ducha, un inodoro y un mueble con almacenamiento y lavabo. Dentro de eso, distribuirlo bien es la clave para no desperdiciar metros cuadrados. Evita generar recovecos y si no puedes, aprovéchalos para almacenamiento con estanterías, hornacinas o armarios empotrados. Como probablemente harás los tabiques desde cero, ajusta las dimensiones del baño a las de las piezas que va a albergar para no perder ni un valioso centímetro cuadrado. Puede ser vital para que quepa la cama o un sofá cómodo en la zona de estar.

2. Ayúdate del mobiliario.

30 m2 no dan para muchos tabiques pero los muebles pueden ser tus grandes aliados a la hora de separar espacios si sabes cómo distribuirlos. De hecho, debes pensar en el mobilirio tanto o más que en el resto de aspectos de la vivienda. Ayuda mucho dibujarlos sobre plano y probar opciones hasta dar con la más funcional.

Siguiendo con el mobiliario, apuesta por piezas versátiles que te den juego en varias zonas de la casa. Hay elementos que sin ser escamoteables, articulables y abatibles, pueden serte útiles en situaciones diversas. Por ejemplo, si en vez de mesillas de noche tradicionales colocas unos taburetes, podrás usarlos en la zona de estar o de comedor si algún día tienes visita. Un banco a los pies de la cama puede hacer esa misma función y te sirve además para dejar cojines y ropa por la noche. Un puf puede ser una mesilla auxiliar muy práctica, un reposapiés o un asiento más, con la ventaja de que cabe perfectamente debajo de la mesa de centro si eliges la adecuada. Y como estos trucos, muchos más que te hemos ido contando a lo largo y ancho de la historia de este blog.

Por último, apuesta por piezas de diseño ligeras y bien aprovechadas. En un piso de 30 m2 no hay lugar para sillones con reposabrazos anchos, grandes mesas de centro sin uso concreto o lámparas con grandes tulipas. Piensa en la utilidad de cada centímetro cúbico de cada mueble que metes en casa.

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3. Almacenamiento, imprescindible para vivir cómodo.

No olvides el almacenamiento. Necesitarás un armario para la ropa, pero también sitio para guardar una aspiradora, el cubo de fregar, comida, menaje… no desaproveches cualquier oportunidad, como la que ofrecen por ejemplo los canapés, los altillos, los sofás con arcón o los recovecos que comentábamos antes.

4. Cuelga todo lo colgable. Piensa en 3D.

Si cuelgas la TV, por ejemplo, te quedará un valioso espacio en el mueble que pongas debajo para apoyar libros o cestitas donde dejar las cosas que usas más a menudo. Con la instalación de apliques de pared, liberarás espacio sobre las mesillas de noche que podrás utilizar para apoyar más objetos de uso diario. Si cuelgas los muebles que lo admiten (TV, aparadores, estanterías…) ganarás m2 de suelo, al menos visualmente, lo que ayuda mucho a percibir los espacios más grandes de lo que en realidad son. Insistimos, cada centímetro cuadrado es valioso y no puede ser desperdiciado.

Siguiendo con esta premisa, si tienes altura suficiente, aprovecha los altillos para almacenar. Incluso si es suficientemente altos, puedes instalar el dormitorio. No son muy cómodos, cierto es, pero te darán espacio vividero muy útil.

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5. La luz, tu gran aliada para multiplicar la sensación de amplitud.

Nada como una buena iluminación para conseguir que los espacios parezcan más grandes. Si potencias la luz natural y diseñas con cariño la artificial, tienes mucho ganado en tu mini piso.

Para potenciar la luz natural, evita las cortinas muy densas. Si necesitas oscurecer con ellas porque no tienes persianas, apuesta por una combinación de dos cortinas con diferentes opacidades (como en los hoteles).

También puedes multiplicar la luz con acabados claros (el blanco en las paredes es casi obligatorio). Si quieres dar un toque de color, hazlo en pequeñas piezas de mobiliario o en una pared muy concreta, como la del cabecero de la cama, por ejemplo. Los suelos claros y continuos también son clave. Si apuestas por un laminado de madera, por ejemplo, continúalo en la cocina y en el baño. Te ayudará a percibir el espacio como “menos compartimentado” y eso hace que parezca más grande.

R DE ROOM-proyecto de reforma de vivienda en Chamberí I (Madrid)

Estas son ideas generales que seguro que te ayudan a tener un resultado mejor. Pero cada apartamento es un mundo y en estos casos conviene estudiar cada caso concreto para que el resultado sea exitoso. Si quieres que te echemos una mano, echa un vistazo a nuestros servicios o pídenos presupuesto.

 

 

 

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