Carrera de San Jerónimo. Madrid.

Sobre este proyecto

Esta fue una de las primeras viviendas que reformamos pensando en el alquiler de lujo.

La situación de la casa es excepcional y favorecía este tipo de negocio. Sin embargo la vivienda es pequeña y necesitábamos dar un punch extra a los acabados para que resultase llamativa. La idea del propietario era tener una vivienda elegante, pero que no pasase desapercibida.

Uno de los retos fue integrar la cocina en el estar sin perder calidad en la estancia principal. Apostamos por una combinación de blanco y madera para los muebles de cocina, ocultando tiradores e integrando bien la campana extractora que, al no verse, disimula la cocina.

Aprovechamos los techos altos de la casa, dándoles énfasis con puertas y rodapiés también altos. La sensación es de mayor amplitud.

Conservamos varios elementos como el suelo o las contraventanas de madera, que son los originales de la vivienda. Como contrapunto a estos elementos antiguos, incorporamos otros de diseño muy minimalista como los radiadores Runtal o los armarios empotrados, diseñados  a medida sin tapajuntas.

A la hora de diseñar el baño tuvimos muy en cuenta el destino de la vivienda y pensamos en algo cómodo y funcional que a la vez no pasase desapercibido. Elegimos un mueble que, por la configuración del baño, parece hecho a medida y, como es bastante largo, iluminamos parte del espejo a modo de tocador, con bombillas led. También iluminamos la zona de ducha y la parte baja del mueble. El resultado es un baño que, gracias a la iluminación, se adapta a cualquier uso que sus usuarios quieran darle, desde una relajante ducha a una sesión de maquillaje y peluquería.

El toque final lo conseguimos con los papeles pintados de los dormitorios, que hacen las veces de cabecero y organizan el espacio.

El resultado es una vivienda que tardó muy poquito en encontrar ocupantes.

Categoría
interiorismo, reforma